Generador de Hash
Genera hashes MD5, SHA-1, SHA-256 y SHA-512
Leer la guía completaArrastra y suelta archivos aquí, o haz clic para seleccionar
Máximo 1 archivos, 50MB cada uno
Sobre las Funciones Hash:
- MD5: hash de 128 bits (32 caracteres hex) - Rápido pero no seguro, usar solo para checksums
- SHA-1: hash de 160 bits (40 caracteres hex) - No recomendado para seguridad
- SHA-256: hash de 256 bits (64 caracteres hex) - Comúnmente usado, seguro
- SHA-384: hash de 384 bits (96 caracteres hex) - Mayor seguridad
- SHA-512: hash de 512 bits (128 caracteres hex) - Máxima seguridad
Una función hash criptográfica es un algoritmo matemático que transforma datos de cualquier tamaño en una cadena de longitud fija llamada 'hash' o 'digest'. Características esenciales: 1) Determinística—misma entrada siempre produce mismo hash. 2) Unidireccional—imposible recuperar datos originales del hash. 3) Resistente a colisiones—extremadamente difícil encontrar dos entradas con mismo hash. 4) Efecto avalancha—un cambio mínimo en entrada produce hash completamente diferente. Historia: MD5 (1991, Ron Rivest) produce hash de 128 bits pero está roto para seguridad. SHA-1 (1995, NSA) produce 160 bits, también comprometido desde 2017. SHA-256/SHA-512 (2001, familia SHA-2) son el estándar actual de seguridad. En LATAM, las funciones hash son obligatorias para facturación electrónica: SAT México usa SHA-256 para sellos digitales CFDI, DIAN Colombia para firma electrónica, AFIP Argentina para comprobantes fiscales. Bancos y fintech como Mercado Pago, Nubank, Ualá usan hashes para validación de transacciones.
Sitios de software (Apache, Ubuntu, Python) publican hashes SHA-256 de archivos. Después de descargar, genera el hash localmente y compara. Si coinciden, el archivo no fue modificado ni corrompido. En LATAM, esencial para descargar ISOs de sistemas operativos (Windows, Ubuntu), software de SAT/DIAN/AFIP, y verificar actualizaciones de firmware. Protege contra ataques man-in-the-middle y descargas corrompidas.
NUNCA almacenes contraseñas en texto plano. Las contraseñas deben hashearse con algoritmos especializados (bcrypt, Argon2, PBKDF2) que agregan 'salt' (valor aleatorio) y son intencionalmente lentos para dificultar ataques. SHA-256 solo NO es suficiente para contraseñas—es muy rápido y vulnerable a ataques de fuerza bruta con GPUs. En LATAM, leyes de protección de datos (LGPD Brasil, Ley 1581 Colombia, Ley Federal México) requieren medidas de seguridad apropiadas para datos personales—el hashing de contraseñas es obligatorio.
Las firmas digitales usan hashes para verificar autenticidad de documentos. El proceso: 1) Se calcula hash del documento. 2) El hash se encripta con la clave privada del firmante. 3) El receptor desencripta con la clave pública y compara hashes. En México, la e.firma del SAT usa SHA-256. En Colombia, firmas digitales de la DIAN. En Argentina, certificados de AFIP. Cualquier modificación al documento produce un hash diferente, invalidando la firma.
Servicios de almacenamiento cloud (Dropbox, Google Drive, OneDrive) usan hashes para identificar archivos duplicados. En lugar de almacenar múltiples copias del mismo archivo, calculan el hash y almacenan una sola copia. Esto ahorra espacio y ancho de banda. Git usa SHA-1 (migrating a SHA-256) para identificar commits y archivos. En LATAM, empresas con grandes volúmenes de datos usan deduplicación para reducir costos de storage en AWS, Azure, GCP.
Bitcoin, Ethereum y criptomonedas dependen de hashes SHA-256 (Bitcoin) y Keccak-256 (Ethereum). La minería consiste en encontrar un hash que cumpla cierta dificultad. Cada bloque contiene el hash del bloque anterior, creando una cadena inmutable. En LATAM, donde las criptomonedas son populares para remesas (El Salvador) y refugio de valor (Argentina, Venezuela), entender hashing es fundamental para usuarios avanzados.
Los algoritmos hash procesan datos en bloques y aplican operaciones matemáticas complejas. MD5: Procesa bloques de 512 bits, produce hash de 128 bits (32 caracteres hex). Usa 64 rondas de operaciones bitwise (AND, OR, XOR, rotaciones). Roto en 2004—se encontraron colisiones. Solo usar para checksums no críticos. SHA-1: Bloques de 512 bits, hash de 160 bits (40 caracteres). Similar a MD5 pero más rondas (80). Roto en 2017 (ataque SHAttered de Google). Deprecado para seguridad. SHA-256: Familia SHA-2, bloques de 512 bits, hash de 256 bits (64 caracteres). 64 rondas con funciones de mezcla más complejas. Estándar actual de seguridad, usado en Bitcoin, TLS, certificados digitales. SHA-512: Bloques de 1024 bits, hash de 512 bits (128 caracteres). 80 rondas. Más seguro pero más lento en sistemas de 32 bits. Más rápido en CPUs de 64 bits. Nuestra herramienta usa la API Web Crypto (crypto.subtle.digest()) que implementa estos algoritmos en código nativo optimizado, procesando archivos de varios MB en milisegundos.
Nuestra herramienta usa la API Web Crypto (crypto.subtle.digest()) disponible en todos los navegadores modernos: Chrome 37+ (2014), Firefox 34+ (2014), Safari 11+ (2017), Edge 12+ (2015). La implementación nativa es extremadamente rápida—SHA-256 procesa ~500MB/segundo en CPUs modernas. Para archivos, usamos FileReader con ArrayBuffer para procesamiento eficiente sin cargar todo en memoria. MD5 no está en Web Crypto (deprecado), así usamos implementación JavaScript pura de spark-md5 o crypto-js. Limitaciones: Archivos muy grandes (>2GB) pueden causar problemas de memoria en navegadores móviles. Para estos casos, usar herramientas de línea de comandos (openssl, sha256sum). En LATAM, donde muchos usuarios tienen dispositivos de gama media, optimizamos para rendimiento en hardware limitado.